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De Charaña a La Haya

Excelente pluma la de José Rodriguez Elizondo, chileno, abogado, periodista, escritor e internacionalista y quien tiene la ventaja y beneficio de conocer tantop Perú  como Chile. El fue editor internacional de la revista de actualidad y política CARETAS y vivió por más de 10 años en Lima “gracias” a la dictadura pinochetista.

 

Charaña es un municipio boliviano que se encuentra en un punto cercano a la frontera con Peru y Chile, a una altura que supera los 4,0000 msnm, y fue el lugar en el que los presidentes Hugo Banzer y Augusto Pinochet llegaron a negociar el tema de la salida al mar para Bolivia a mediados de la década de los 70s. Sin embargo, el entonces Presidente del Perú Morales Bermudez, no aceptó la posibilidad de un corredor para Bolivia que atravesara antiguo territorio peruano. Su fórmula apuntaba más bien a una solución trinacional. Este es el punto de partida de una trama que narra los múltiples desencuentros entre chilenos, peruanos y bolivianos hasta llegar al momento de la interposición de la demanda de Perú contra Chile por el límite marítimo ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el verano del 2009.

La tesis de Rodríguez Elizondo sobre las razones que llevaron al gobierno peruano actual a interponer la demanda ante la CIJ se basan en la falta de opciones del gobierno de Alan García ante la fuerte presión interna de los neonacionalistas, como los ha denominado Rodríguez Elizondo, y la necesidad de tener una clara posición sobre la delimitación del mar peruano, que nos guste o no inevitablemente va a impactar ―en verdad ya impactaron sino revisen lasa ultimas declaraciones de Evo Morales sobre este tema― las aspiraciones bolivianas de acceso al mar.

El libro tiene una visión a futuro que destaca porque rompe con los discursos nacionalistas, patrioteros o chauvinistas que suelen merodear el tema de la delimitación marítima. Se menciona que la fórmula del 2 +2 no es suficiente, que los últimos gestos chilenos como la devolución de los libros de nuestra Biblioteca Nacional “extraídos” durante la guerra del 79 por las tropas chilenas y otros no bastan, y que la opción en favor del mayor intercambio comercial o inversiones en lugar de ayudar han contribuido a generar mayor suspicacia en el Perú. Se requiere mayor perseverancia, paciencia e inventiva.

Si bien el autor considera que la posición chilena es la más sólida, ya que el Perú también ha sido por lo menos poco previsor con el tema marítimo y ha metido la pata ―esta frase es propia― al haber aceptado incluso legalmente que el inicio de la frontera terrestre no es el punto de concordia sino el Hito 1 que está más al norte; el autor nos ofrece alternativas de solución a un tema que el considera no es binacional sino trinacional (Bolivia, Chile y Perú).

Las opciones de solución son sumamente interesantes, no se trata por cierto de construir túneles subterráneos de más de 150 kms. para que Bolivia acceda al Océano Pacífico, sino más bien de opciones que impliquen beneficios para los tres países a través de un corredor que genere aportes de los tres países y un polo de desarrollo a través del puerto de Arica que dinamice la zona norte de Chile, sur del Perú y el noroeste boliviano. Estas opciones fueron elaborados por 15 intelectuales bolivianos, peruanos y chilenos reunidos por la Universidad Católica de Lovaina en el 2006.

El autor reconoce que hubiera sido mejor negociar que ir a arbitraje y que si es necesario realizar concesiones, es razonable hacerlo con una visión de mediano y largo plazo, aunque es escéptico en pensar que actualmente pueda optarse en Chile por esta línea de pensamiento ya que podría ser considerada “una mariconada”. Es categórico al señalar que Chile ha cometido muchos errores en su relación con Perú y Bolivia ya que no ha valorado los grandes beneficios que implica tener una relación de confianza con sus vecinos y se ha aferrado a mantener una posición rígida. También le jala las orejas al servicio diplomático chileno por las fallas demostradas que al parecer tienen una fuerte raíz institucional.

Es un libro altamente recomendado para estos tiempos de tensión nacional e internacional.