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Los Indignados, 15 de mayo de 2011 “Movimiento 15-M”

En este mes de mayo se celebran varios aniversarios, unos de más dramática recordación, como el fin de la Segunda Guerra Mundial.

“La Segunda Guerra Mundial concluyó hace 68 años con la capitulación del Tercer Reich y el tratado de rendición firmado por las tropas alemanas en Berlín. Se trata del peor conflicto de la historia. Se calcula que entre 50 y 70 millones de personas murieron entre 1939 y 1945. En Rusia, el presidente Vladimir Putin encabezó en Moscú las celebraciones con una visita al monumento del soldado desconocido. También se realizaron ceremonias en otras ciudades rusas en las que estuvieron presentes decenas de veteranos de la guerra.” [1]

Esta conmemoración además de ayudar para continuar con el proceso de sanación de naciones y personas, también sirve para recordar que, a pesar de la terminación de esa Guerra Mundial, en el mundo seguimos tal vez con algo así, con algo menos de cien guerras, conflictos armados u otros nombres que se les asignen, según la conveniencia política del momento o la real definición de Guerra.  Por nombrar algunos países: Irak, Afganistán, Colombia, Siria…. Así que, como el dicho popular “el show continúa”, la Guerra continúa…Los cientos de miles de muertos continúan. La violencia en todas sus formas continúa. Violencia de Estado contra su pueblo, violencia de pueblos contra pueblos, violencia entre etnias de un mismo pueblo, violencia entre civilizaciones…violencia estructural entre los distintos mundos con sus valores a cuestas. 

Sin embargo, a pesar del panorama desalentador descrito arriba, existen expresiones pertenecientes al paradigma de la No Violencia que nos hacen pensar en otras dimensiones más alentadoras.  En estos días también se celebran dos años del Movimiento de los Indignados, que obedeció a una reacción no violenta ante una violencia estructural por parte del Estado español.  Lo más rescatable de este Movimiento, como los otros movimientos que lo han seguido, es el hecho singular y verificable, hoy día, de haberse formado y potencializado a través de las redes sociales, logrando conectar al tiempo inmediato a millones de personas.

Algunos críticos del movimiento, no le reconocen efectos importantes, sin embargo a la luz del mundo, se sabe que por las concentraciones masivas del 15-M, a lo largo y ancho del país, se adelantaron las elecciones generales, que aún no significa ninguna garantía de cambio o mejoría. Sin embargo, si hubo un efecto inmediato, estas elecciones llevaron al poder al Partido Popular. Pero lo más importante que ha mostrado al mundo el Movimiento de los Indignados, ha sido la fuerza del simbolismo, del trabajo vinculante en redes y de la necesidad de revisar las democracias que se precian de serlo y que necesitan de repente un remesón analítico y participativo de su propios enunciados, algo así como una democratización de la democracia, concepto que leí rápidamente en algún periódico de gran circulación popular y que merece una lectura delicada. Lo que quisiera subrayar es que los Indigandos de Mayo 15 del 2011 no se imaginaron que sus acciones no violentas iban a llegar a ciudades importantes de Estados Unidos, donde se sumarían a estos, con parecidas reivindicaciones, a otros paises de Europa y a otros continentes. Vale la pena celebrar este aniversario y aceptar como buenos creyentes en la transformación de los conflictos, que las transformaciones son posibles. Nos tocaría leer un poco sobre lo que ha pasado con algunas medidas económicas en España a raíz de las manifestaciones de este movimiento, al menos somos cada vez menos ciegos ante los sistemas voraces de los bancos y los gobiernos obedientes a los sistemas financieros.


[1] Excelsior, http://www.excelsior.com.mx/global/2013/05/08/898110