Para que los procesos puedan transformarse en dinámicas de relacionamiento constructivas, consideramos importante y necesario impulsar y fortalecer espacios de diálogo, negociación y concertación, formales e informales, en donde los actores se encuentren y desde donde se aborden los problemas y conflictos.

Para ello es necesario trabajar en la creación de condiciones de base para la generación y sostenimiento de estos espacios, así como, en la organización y gestión técnico-metodológica de los mismos de modo tal que puedan promover una dinámica funcional de interacción entre sus participantes.

En la medida en que buscamos transformar las relaciones entre actores y las estructuras que los condicionan, consideramos que se debería fomentar la constitución de espacios con vocación de permanencia a fin que el esfuerzo sea sostenible.

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