Las relaciones entre las autoridades públicas y los ciudadanos, en nuestra aún débil institucionalidad democrática, son conflictivas. Esta situación se presenta especialmente compleja en el marco del actual proceso de descentralización. Los puntos de tensión en este ámbito están vinculados mayormente a la gestión eficiente y transparente de los recursos públicos y al impulso de procesos de desarrollo sostenible local. En gran medida, la raíz de estos conflictos se encuentra en la ausencia de una visión común de desarrollo y las insuficientes capacidades para afrontar procesos de esta naturaleza.
En estos contextos, nuestro trabajo está orientado a contribuir con el fortalecimiento de procesos participativos para el desarrollo concertado y la gobernabilidad democrática local. Para ello, intervenimos a través de metodologías que contribuyen a la construcción de consensos, impulsando espacios de diálogo y concertación institucionalizados, o ad hoc, en los que se fomenta el encuentro y participación entre la sociedad civil y las autoridades.
Dichas metodologías incluyen brindar asistencia técnica en la organización de los espacios; diseñar mecanismos y procesos participativos; facilitar profesionalmente los procesos; y capacitar a los actores para una adecuada participación.